El Consejo Consultivo Comunal 12 tratará una nota para pedir que se vuelva a colocar la denominación de Miguel Sánchez, atleta detenido desaparecido en enerop de 1978, a la pista del parque Presidente Sarmiento.
Por Ignacio Di Toma Mues
En la Asamblea del Consejo Consultivo Comunal 12 que se desarrollará en el Club Sin Rumbo (Tamborini 6157) el lunes 27 de abril a partir de las 19 horas, se tratará una nota referida a la pista de atletismo del Parque Sarmiento, que desde el año 2004 lleva la denominación del atleta detenido desaparecido Miguel Sánchez y que, en la última puesta en valor del predio, omitió su nombre.
En la nota, que de aprobarse será elevada a la Junta Comunal, la Comisión de Desarrollo Urbano y Hábitat del Consejo señala que “en los últimos trabajos de mantenimiento realizados en la pista de atletismo y en tareas de pintura, se ha omitido el nombre de Miguel Sánchez. Solicitamos que se restituya el nombre como acto de desagravio”.
Nuestro medio denunció en agosto de 2015 que las autoridades del Parque Sarmiento habían retirado el cartel con la denominación del atleta desaparecido. Y por lo que sabemos nunca se repuso. Esta omisión (ideológica) lleva ya 11 años.

Miguel Sánchez nació en 1952 en la localidad de Bella Vista, Tucumán, y en su infancia su familia se radicó en la provincia de Buenos Aires. Compitió en pruebas destacadas como la San Silvestre y las Fiestas Mayas. Tuvo como entrenador a una leyenda del atletismo nacional, Osvaldo Suárez, quien lo llevó como atleta federado al club Independiente. Desarrolló una intensa actividad social en Berazategui, militando desde una unidad básica, y trabajó como administrativo en el Banco Provincia. Fue secuestrado el 8 de enero de 1978 y permanece desaparecido.
Su historia trascendió fronteras y se convirtió en símbolo internacional de memoria y derechos humanos. El primer gran reconocimiento se realizó en Roma, en el año 2000, por iniciativa del periodista italiano Valerio Piccioni, con la creación de “La Corsa di Miguel”, una carrera que reunió inicialmente a 400 participantes y que con el tiempo fue creciendo hasta convocar a atletas de todo el mundo.
Al año siguiente, la iniciativa llegó a la Argentina con la “Carrera de Miguel”, que con el tiempo fue institucionalizada y convertida en ley por la Legislatura porteña (Ley N° 4.495 en 2013), replicándose en distintos puntos del país.
En cuanto a la pista de atletismo, durante la gestión de Aníbal Ibarra se le otorgó esta denominación en octubre de 2004, en oportunidad de celebrarse en ese predio un torneo “integrativo” en el que participaron chicos de las Escuelas de Iniciación Deportiva de la Dirección General de Deportes porteña y otras instituciones dedicadas a la enseñanza para chicos y chicas con discapacidad.

