Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, la canastas básica total en la Ciudad de Buenos Aires aumentó más de 230%, mientras que el salario mínimo subió 125% y la jubilación mínima 224%. El resultado, una pérdida sostenida del poder de compra frente al costo real de vida.
Por Ignacio Di Toma Mues
Las canastas que miden indigencia y pobreza en la Ciudad – elaboradas por el Instituto de Estadística y Censos porteño – se calculan sobre hogares propietarios de vivienda, por lo que no incluyen el alquiler, uno de los gastos más determinantes en el gasto familiar.
La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define la línea de indigencia, pasó para una familia tipo de cuatro integrantes (dos adultos y dos hijos en edad escolar) de $228.048 en noviembre de 2023 a $703.325 en noviembre de 2025, lo que representa un aumento del 208,4 %. El incremento fue similar en otros hogares: pareja de adultos mayores de $115.146 a $355.121 y pareja joven de $138.325 a $426.607.
La Canasta Básica Total (CBT), que marca la línea de pobreza, mostró un aumento aún mayor. Para una familia tipo paso de $396.761 en noviembre de 2023 a $1.308.061 en noviembre de 2025. Un incremento del 229,7 %.
En cuanto a un hogar de una pareja de adultos mayores, pasó de $192.692 a $650.350 (+237,5 %) y en el caso de una pareja joven de $220.941 a $756.570 (+242,4 %)
Por el lado de los ingresos, el Salario Mínimo Vital y Móvil pasó de $146.000 en noviembre de 2023 a $328.400 en noviembre de 2025, un aumento del 125 %, muy por debajo del aumento de las canastas.
En noviembre de 2025 cubría el 47% de la canasta alimentaria de una familia tipo y solo 25% de la canasta total. En tanto en noviembre de 2023 cubría el 64% y el 37% respectivamente, lo que muestra un deterioro sostenido del poder adquisitivo. Para igualar la línea de la pobreza el salario mínimo vital y móvil debería ubicarse en torno a $1,3 millones, casi cuatro veces el valor actual.
Por otro lado, la jubilación mínima con bono pasó de $124.460 en noviembre de 2023 a $403.053 en noviembre de 2025 con un aumento de 224%. En noviembre de 2025 cubría el 113,5 % de la canasta alimentaria de una pareja de adultos mayores y el 62% de la canasta básica total, mientras que en el mismo mes de 2023 la relación era del 108 % y del 64,6% respectivamente.
La jubilación mínima logra superar la línea de indigencia, pero no alcanza para cubrir la de pobreza.
Para que una pareja de adultos mayores no sea pobre en la Ciudad, la jubilación mínima (haber más bono) debería ubicarse al menos en $650.350 mensuales, valor equivalente a la Canasta Básica Total de noviembre de 2025. Si se considera que las canastas no incluyen alquiler, el ingreso necesario sería aún mayor.
Una brecha que se amplía
El análisis de noviembre 2023 contra noviembre de 2025 muestra una tendencia clara: el costo de vida en la Ciudad crece más rápido que los ingresos mínimos. El salario mínimo hoy no alcanza a cubrir los alimentos esenciales de una familia tipo y se ubica muy lejos de la línea de pobreza. La jubilación mínima, aunque mantiene un mejor desempeño relativo, tampoco logra cubrir el conjunto de bienes y servicios básicos.
A esto se suma un elemento clave: las canastas oficiales no contemplan el gasto en alquiler. De incorporarse ese componente, la distancia entre ingresos mínimos y costo real de vida sería aún mayor.





