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Una calle para la Memoria en Parque Chas

Esther Ballestrino Careaga
Logo El Barrio PueyrredónProyecto para cambiar el nombre de la calle Gándara por el de Esther Ballestrino de Careaga, Madre de Plaza de Mayo y vecina de Parque Chás. Fue detenida-desaparecida el 8 de diciembre de 1977 y arrojada al mar en los vuelos de la muerte. La iniciativa destaca su labor solidaria y el trabajo en el campo de la mujer. El proyecto será enviado a la Legislatura, y de aprobarse, sería el primer nombre de una mujer en las calles del barrio.

Por Mateo Lazcano

Impulsan cambiar el nombre de la calle Gándara por el de Esther Ballestrino de Careaga, una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, y vecina del barrio. El proyecto será elevado a la Legislatura porteña y de aprobarse, sería la primera arteria con nombre de mujer para el territorio de Parque Chas.

La idea surge de la “Unidad Básica Monteagudo” de La Cámpora en Parque Chas, junto a vecinos y vecinas. “Queremos poner en valor y homenajear, una vez más y como desde hace varios años, a una vecina del barrio. Una mujer que fue ejemplo de compromiso y entrega hacia las causas justas, un emblema del coraje y lucha que perdura en las calles”, señala la presentación del pedido.

La figura de Esther Ballestrino de Careaga tiene varios reconocimientos en Parque Chas. El 8 de diciembre de 2007 – a 30 años de su secuestro – tuvo su primer homenaje en la Plaza Éxodo Jujeño donde se colocó una baldosa en su memoria. Mientras que el 9 de septiembre de 2017, en la Plaza Domingo Fidel Sarmiento, se plantó un árbol por cada desaparecido que tuvo Parque Chas, y se colocaron sus nombres, entre ellos el de Esther.

“En el trascurso de estos homenajes, hablando con vecinos, fueron surgiendo estas ideas. Conocimos a la familia de Esther, nos empezamos a involucrar en su vida. Hay muchísimo para rescatar de su figura, marcada por un gran compromiso y solidaridad. Los Careaga tenían una casa de puertas abiertas de Hamburgo y Copenhague, donde daban una cálida bienvenida a quienes se acercaran, especialmente a refugiados o exiliados”, explica Emilio Rodríguez, referente de la Unidad Básica Monteagudo.

La elección de que sea Gándara – calle que atraviesa el laberinto de Parque Chas – la que lleve su nombre, responde “a que es una arteria donde se recuerda a los Derechos Humanos”. Las plazas Éxodo Jujeño y Plaza Domingo Fidel Sarmiento están sobre su traza.

La iniciativa será girada a la Legislatura porteña en marzo, cuando comiencen las Sesiones Ordinarias. Existe una idea similar en Boedo, donde se impulsa llamar a un pasaje como “Patricia J. Roisinblit”, en recuerdo a una joven detenida-desaparecida en la Dictadura. Hasta el momento, la única figura vinculada a los Derechos Humanos homenajeada en una calle porteña es Azucena Villaflor.

Esther Ballestrino de Careaga nació en Uruguay, en 1918, pero pronto se estableció junto a sus padres en Paraguay. Organizó el Movimiento Femenino del Paraguay en los años 40 y fue su primera secretaria. Se recibió de maestra y doctora en Bioquímica y Farmacia.

Fue perseguida durante la dictadura de Higinio Morínigo y en 1947 se exilió en la Argentina, donde conoció a Raymundo Careaga, quien fue luego su marido. El matrimonio, que tendría tres hijas, llegó a Parque Chas en 1955.

Primero dos familiares fueron detenidos-desaparecidos a comienzos de la Dictadura cívico-militar encabezada por Jorge Rafael Videla y luego, el 13 de junio de 1977, su hija Ana María, embaraza de tres meses. Esther se acercó al grupo de mujeres que se reunían en la Plaza de Mayo, y a pesar de que su hija pudo salir del centro de detención “El Atlético” y partir al exilio, ella decidió quedarse junto a ellas.

El 8 de diciembre de 1977, un grupo de tareas de la ESMA la secuestró al salir de una reunión en la Iglesia de la Santa Cruz, en el barrio San Cristóbal, junto a otra de las Madres, María Eugenia Ponce de Bianco, y la monja francesa Alice Domon, y seis militantes más.

La cacería continúo hasta el 10 de diciembre, siendo secuestrada Azucena Villaflor de Vicenti, primera presidenta de las Madres de Plaza de Mayo, y la monja francesa, Léonie Duquet.

Todos integraron la lista de los “vuelos de la muerte” y fueron arrojados con vida al mar. Esther, junto a las monjas y las otras dos madres, aparecieron enterradas como NN en el cementerio del partido de General Laprida. Las aguas las habían arrastrado hasta las playas ubicadas entre las localidades de Santa Teresita y Mar del Tuyú a fines de diciembre de 1977. El Equipo Argentino de Antropología Forense permitió identificarlas en 2005.

“Por esta historia, de tanto compromiso de nuestra vecina de Parque Chas, buscamos que la calle que hoy se llama Gándara lleve su nombre, en honor y reconocimiento al valor, el coraje, la sensibilidad, el amor, la valentía, la convicción, la lucha, la militancia, con los que Esther Ballestrino de Careaga vivió”, invita el proyecto.

Al respecto, existe una colecta de firmas virtual para apoyar el proyecto (ingresar aquí)

Escasez de calles con nombres de mujer

La nomenclatura de las calles de la Ciudad de Buenos Aires tiene una histórica deuda con las mujeres y su reconocimiento. Solamente 4 de cada 100 calles, avenidas o pasajes, llevan el nombre de mujeres. Muchas comunas y barrios directamente no tienen ninguno, como Villa del Parque, Villa Ortúzar, Almagro, La Paternal, San Telmo y el citado Parque Chas. Más de la mitad, asimismo, cuenta con menos de dos calles con nombres de mujer. La excepción es Puerto Madero, donde casi el 80% de las aceras cumplen esta condición.

Villa Pueyrredón cuenta con sólo tres reconocimientos a mujeres. Gabriela Mistral, seudónimo de la escritora chilena Lucila Godoy Alcayaga, Premio Nobel de Literatura en 1945. Por decreto de 1961 se impuso su nombre a la que hasta ese momento era Tequendama.

Los otros dos nombres de mujeres identifican pasaje peatonales del Barrio General San Martín. El que corresponde al frente de los pabellones 12,17 y 21 es el de Elsa O´Connor (1907-1947), nombre artístico de Elsa Asunción Celestino, actriz argentina de cine y teatro; y el pasaje al frente del pabellón 15 lleva el nombre de Angelina Pagano, actriz argentina (1888-1962) que actuó en EEUU y Europa, y en 1904 en el Teatro Apolo con los hermanos Podesta.

En otros barrios de la Comuna 12 se destacan la escritora y poeta Alfonsina Storni, Manuela Pedraza (1780-1850), argentina, nacida en Tucumán, condecorada con el grado de Alférez por su valiente actuación durante las Invasiones Inglesas en 1806, y Juana Azurduy (1780-1862), altoperuana, nacida en Potosí, luchó en las guerras por la independencia y obtuvo el grado de Coronel.