Cultura Saavedra

La escritora Graciela Amalfi llega a Colombia con su novela El cofre perdido

El Cofre Perdido
El cofre perdido, primer libro de la trilogía de misterio y fantasía protagonizada por Bruno Rizzo, fue editado por Enlace Editorial y ya forma parte de programas de lectura en escuelas de Colombia, Ecuador y Perú.

Por Juan Manuel Castro

La escritora y vecina de Saavedra Graciela Amalfi suma un nuevo capítulo en la difusión internacional de su obra. Su novela “El cofre perdido”, primera parte de la trilogía protagonizada por el personaje Bruno Rizzo, comenzó a circular en Colombia a través de una edición publicada por Enlace Editorial, dentro de la colección El tren dorado – Quinta estación.

Una trilogía de misterio y suspenso

El cofre perdido inaugura una saga de misterio, fantasía y suspenso para público juvenil, aunque también puede ser disfrutada por lectores adultos interesados en el género.

La historia gira en torno a Bruno Rizzo, un personaje que narra en primera persona hechos que marcaron su adolescencia. Según explicó Amalfi, el protagonista es un hombre de alrededor de 40 años que recuerda episodios ocurridos cuando tenía apenas 12.

“Bruno es un adulto que cuenta cosas que le sucedieron cuando era adolescente. En la primera parte nos relata su vida entre los 12 y los 14 años, en el barrio de Saavedra, en Buenos Aires, entre 1990 y 1992”, detalló la escritora.

La trama comienza cuando el joven descubre un secreto familiar inquietante: su abuelo paterno practica magia negra y pretende que el nieto se convierta en su heredero. A partir de ese descubrimiento, se abre una historia marcada por conflictos, persecuciones y decisiones que marcarán el destino del protagonista.

La autora recomienda la trilogía para lectores a partir de los 13 años, aunque reconoce que también ha encontrado público más joven. “Hay chicos de 11 o 12 años que se animan a leerla porque les gusta la temática de suspenso, misterio y fantasía”, explicó.

De Buenos Aires a una ciudad imaginaria

La saga de Bruno Rizzo se desarrolla a lo largo de tres libros publicados en distintos momentos. El primero, El cofre perdido, apareció en 2019 y presenta el universo inicial de la historia. El segundo volumen, Castelovequio, fue publicado en 2022 (lo presentó en el Centro Cultural El Alambique de Villa Pueyrredón) y amplía la trama con nuevos escenarios y personajes.

En esta segunda entrega, la acción se sitúa durante un breve período de quince días y alterna entre Buenos Aires y una ciudad ficticia de la provincia llamada Castelovequio, creada especialmente para el relato.

El cierre de la historia llegó en 2025 con Asztika y el juego final, el libro que completa la trilogía y en el que el protagonista ya es adulto y se enfrenta a las consecuencias de los conflictos iniciados en su adolescencia.

“En la tercera parte Bruno tiene más de treinta años y nos cuenta el final de toda esa búsqueda intensa que atraviesa su vida”, explicó Amalfi.

Una antagonista que atraviesa toda la saga

Uno de los ejes narrativos de la trilogía es la relación entre Bruno y Asztika, la antagonista que atraviesa la saga.

El personaje aparece como una figura oscura ligada al abuelo del protagonista y a las prácticas de magia negra que rodean a la familia. Según explicó la autora, Asztika representa una amenaza constante que persigue a Bruno a lo largo de toda la saga.

“Es una mujer del mal que se mete en sus pensamientos, que lo persigue y que lo envidia porque él es el heredero del poder de su abuelo”, describió.

La tensión entre ambos personajes atraviesa los tres libros y se intensifica después de la muerte del abuelo del protagonista, un hecho que desencadena una búsqueda personal que llevará a Bruno a distintos escenarios.

En el último volumen, esa búsqueda lo conduce incluso fuera de Argentina. “La tercera parte transcurre en distintas ciudades europeas, donde él va a buscar a esta mujer para cerrar definitivamente su historia”, adelantó la escritora.

Un camino internacional para la saga

La publicación de El cofre perdido en Colombia representa un paso importante para la difusión de la obra de Amalfi en América Latina. La autora explicó que Enlace Editorial trabaja desde hace más de una década con algunos de sus títulos, que forman parte de programas de promoción de lectura en escuelas.

“Estos libros son llevados a los colegios y promocionados junto con el resto del catálogo. No solo en Colombia, también en algunos otros países como Ecuador y Perú”, señaló.

En ese contexto, la llegada de la historia de Bruno Rizzo al catálogo del sello editorial permitirá que la novela llegue a nuevos lectores adolescentes dentro del ámbito educativo. “Estoy muy satisfecha y contenta porque mi literatura puede difundirse en tantos colegios y hogares de esos países”, afirmó.

Escritura y autogestión

Mientras su obra se expande en el exterior a través de editoriales, Amalfi mantiene en Argentina un modelo de difusión independiente y autogestiva.

La escritora distribuye personalmente muchos de sus ejemplares a través de ferias del libro, presentaciones en bibliotecas y centros culturales, además de mantener un contacto directo con lectores.

“Acá en Argentina la distribución la hago en forma directa, asistiendo a ferias y presentando mis libros en distintos espacios culturales”, explicó. Ese vínculo cercano con el público también se refleja en sus redes sociales y en el catálogo de obras que comparte con lectores interesados en conocer su producción literaria.

De farmacéutica a narradora

Graciela Amalfi nació en Chivilcoy, en la provincia de Buenos Aires, y pasó parte de su infancia en la localidad rural de Gorostiaga.

A comienzos de la década de 1980 se trasladó a la Ciudad de Buenos Aires, donde estudió en la Universidad de Buenos Aires y se graduó como farmacéutica, profesión que continúa ejerciendo. La autora suele definirse con una expresión que resume esa doble identidad: “boticaria y escritora”.

Su obra incluye cuentos y novelas dirigidos principalmente al público infantil y juvenil. Entre sus títulos se encuentran Kumiko, Amaneceres, Las madrugadas de Agustín, La sopa mágica de piedra y Noelia, la tortuga voladora.

Para la autora, el objetivo principal es que la historia encuentre su lugar entre lectores jóvenes que buscan relatos de intriga y aventura. “Es una novela que atrapa también a los adultos que disfrutan del suspenso y el misterio”, sostuvo.

La expansión de la trilogía en el ámbito educativo latinoamericano abre así una nueva etapa para la obra de Amalfi, que continúa sumando lectores dentro y fuera de Argentina.

 

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