Interés General

La Facultad de Agronomía advirtió sobre el futuro del reciclado y destacó el trabajo de las cooperativas

Privatización del reciclado en la ciudad

La Facultad de Agronomía de la UBA expresó su preocupación por el nuevo esquema de contratación que impulsa el Gobierno porteño para la recolección de residuos reciclables. La institución, que desde hace años trabaja junto a cooperativas como El Álamo y Reciclando Trabajo y Dignidad, advirtió que las nuevas condiciones podrían dificultar la participación de los recuperadores urbanos.


La Subsecretaría de Ambiente de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) y el programa FAUBA Verde expresaron su preocupación ante el nuevo esquema de contratación que impulsa el Gobierno de la Ciudad para la recolección, traslado y procesamiento de residuos sólidos urbanos secos.

Desde la Facultad señalaron que las modificaciones previstas podrían dificultar la participación de las cooperativas de recuperadores urbanos, que desde hace más de una década forman parte del sistema de gestión de residuos reciclables de la Ciudad.

La advertencia tiene como antecedente una experiencia concreta. Desde hace varios años, la Facultad trabaja junto a cooperativas de recuperadores urbanos, entre ellas El Álamo y Reciclando Trabajo y Dignidad, articulando la gestión ambiental con el trabajo cooperativo y la formación universitaria.

“Esta articulación busca promover una gestión de residuos que contemple de manera integrada los objetivos ambientales y las dimensiones sociales y económicas del sistema. Recuperar materiales, fortalecer el trabajo cooperativo y promover la economía circular son, para estos espacios, partes de un mismo proceso”, destacaron desde la institución.

El vínculo con las cooperativas también se incorporó a la formación de los estudiantes de Agronomía. A través de trabajos finales de grado, pasantías, visitas y charlas se generan espacios de encuentro entre recuperadores urbanos, estudiantes y docentes. Estas experiencias permiten conocer el funcionamiento del sistema de reciclado, intercambiar saberes sobre el trabajo que realizan los recuperadores y abordar los desafíos que plantea una gestión de residuos con inclusión social.

Los cambios que generan preocupación

El Centro Interdisciplinario de Estudios en Políticas Ambientales (CIEPA-FAUBA) elaboró el informe ¿Reciclado con inclusión o privatización? Lo que está en juego en el nuevo pliego de la Ciudad, en el que analiza el anteproyecto impulsado por el Gobierno porteño y lo compara con el sistema vigente.

Entre los principales cambios, el informe señala que las actuales 15 zonas de trabajo pasarían a ser seis, aumentando considerablemente la escala de cada contrato. A esto se sumarían mayores exigencias económicas, financieras y administrativas para participar de la licitación.

Además, solo una de las seis zonas sería preadjudicada a una cooperativa y la incorporación de recuperadores urbanos dejaría de ser un requisito para participar, para convertirse únicamente en un criterio que otorgaría puntos adicionales durante la evaluación de las propuestas.

“Estos cambios deben analizarse no sólo desde la dimensión operativa de la gestión de residuos, sino también teniendo en cuenta las consecuencias sociales y económicas para quienes desarrollan tareas de recuperación de materiales”, señalaron la Subsecretaría de Ambiente y FAUBA Verde.

Un sistema construido con los recuperadores urbanos

La participación de los cartoneros en el sistema de reciclado porteño fue reconocida por la Ley 992, que priorizó la incorporación de las cooperativas y organizaciones de recuperadores a la recolección diferenciada. Posteriormente, la Ley 1854, conocida como Ley de Basura Cero, avanzó en un modelo basado en la separación selectiva, la recuperación y el reciclado de los residuos.

Ante el nuevo escenario, la Subsecretaría de Ambiente y FAUBA Verde manifestaron su preocupación por las modificaciones propuestas y acompañaron a las cooperativas de recuperadores urbanos en la defensa de un sistema de reciclado con inclusión social.

La posición de la Facultad adquiere particular relevancia por el trabajo que viene desarrollando junto a estas organizaciones: una experiencia en la que la recuperación de materiales no aparece solamente como una cuestión ambiental, sino también vinculada al trabajo cooperativo, la inclusión social, la economía circular y la formación de futuros profesionales.