Ante la próxima temporada de dengue, el Gobierno porteño puso en marcha durante agosto las primeras acciones de prevención y control del mosquito Aedes aegypti. Desde la Facultad de Agronomía de la UBA, en tanto, impulsan una alternativa complementaria: el uso de peces nativos capaces de consumir hasta 100 larvas de mosquito por día.
En el marco del Día Internacional contra el Dengue, el Ministerio de Salud de la Ciudad lanzó la campaña de prevención, control y vigilancia para la temporada 2026/2027, con el objetivo de anticiparse a los meses de mayor circulación del Aedes aegypti, mosquito transmisor del dengue, zika y chikungunya.
La estrategia vuelve a poner el acento en la eliminación de los criaderos, especialmente de aquellos recipientes en los que puede acumularse agua. Entre las recomendaciones se encuentran dar vuelta o eliminar recipientes en desuso, renovar el agua de floreros y bebederos, mantener tapados los tanques, limpiar canaletas y desagües y evitar objetos con agua estancada en patios, balcones y terrazas.
“El dengue se previene durante todo el año, pero este es el momento de intensificar los cuidados y anticiparnos a los meses de mayor circulación del mosquito”, señaló el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós.
La campaña incluye además la vacunación para residentes de la Ciudad de entre 15 y 59 años. El esquema consta de dos dosis separadas por 90 días. Desde el Ministerio de Salud aclaran que la vacuna no evita la aparición de brotes ni los contagios, pero contribuye a reducir el riesgo de desarrollar cuadros graves y requerir internación.
Peces que comen larvas de mosquitos
A las medidas habituales de prevención se suma una experiencia desarrollada por la Cátedra de Acuicultura de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA): la utilización de peces nativos como controladores biológicos de las larvas de mosquitos.
El proyecto emplea dos especies conocidas como “madrecitas de agua” —Cnesterodon decemmaculatus y Jenynsia lineata— que se alimentan de las larvas y, cuando alcanzan la etapa adulta, pueden consumir hasta 100 por día.
La iniciativa nació en 2022 y actualmente forma parte del programa de extensión universitaria UBANEX. Según explican desde la FAUBA, estos peces resultan particularmente útiles en piletas, estanques y otros reservorios de agua que no pueden ser vaciados con facilidad.
“Esta es una opción sustentable porque reduce las aplicaciones de sustancias químicas, tiene una eficiencia alta y de largo plazo, a un costo muy bajo”, explicó Alejandro “Koko” López, responsable del proyecto.
Desde la Facultad remarcan, sin embargo, que el control biológico no reemplaza las medidas tradicionales de prevención, sino que constituye una herramienta complementaria para determinados lugares donde se acumula agua.
Durante 2024 y 2025, la Cátedra de Acuicultura entregó a vecinos más de 20.000 ejemplares de estos peces. El proyecto fue además declarado de interés ambiental en el ámbito de la ciencia por la Legislatura porteña.
Quienes quieran conocer la iniciativa o solicitar peces para reservorios de agua pueden comunicarse con la Cátedra de Acuicultura de la FAUBA a través del correo controlbiologic@agro.uba.ar.

