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Soñadores de Villa Pueyrredón: cumpleaños, disco nuevo y mural restaurado

Soñadores de Villa Pueyrredón
Logo El Barrio PueyrredónEl sábado 20 de febrero, el Centro murga Soñadores de Villa Pueyrredón realizó distintas actividades en el marco de los carnavales alternativos y los festejos de sus 21 años de existencia. También participaron de un acto en la Parroquia Corazón de Jesús con la ministra de Desarrollo Humano y Hábitat porteña por su trabajo solidario en el barrio.

Por Juan Manuel Castro

Estamos de cumpleaños, hoy es todo atípico pero lo afrontamos juntos”, expresan los integrantes del Centro murga Soñadores de Villa Pueyrredón. En su verano número 21 no hay corsos multitudinarios en las calles por la pandemia, pero celebran haber grabado su segundo disco mediante una transmisión online y restaurado su emblemático mural. Suman ensayos cuidados para que el bombo siga sonando en su hogar, el Barrio General San Martín.

Los directores de las murgas porteñas a fines del año pasado decidieron de forma horizontal suspender los encuentros en las calles por la situación epidemiológica. En su lugar, plantearon actividades sin riesgo sanitario como muestras de fotos, streaming o colocar banderines en sitios destacados del carnaval. El Gobierno porteño dio el visto bueno y desde el 12 de febrero se están desarrollan estas propuestas alternativas.

El sábado 20 de febrero, día oficial del cumpleaños de los Soñadores, se reunieron pasado el mediodía, “con el sol en la nuca”, al pie del tanque de agua del Barrio San Martín (Ezeiza y El Gaucho), donde está el mural que hicieron en 2016. Este reúne varios elementos característicos del centro murga: su emblema, representado por un bombo caminante, y murgueros con el traje oficial que combina los colores rosa, bordó y gris.

Esta acción se hizo en el marco de la jornada “Murgales”, murales del carnaval, que forman parte de los festejos alternativos. “Decidimos participar para mantener vivo el espíritu del carnaval”, cuenta a nuestro portal Carlos “Caco” Jesús, actual director de los Soñadores de Villa Pueyrredón.

El trabajo duro fue dar una nueva mano de pintura en toda la pieza rectangular, que ocupa media circunferencia del tanque. El fondo blanco ya estaba un poco amarillento por el paso del tiempo y las condiciones climáticas, lo mismo que los otros tonos. Modificaron los atuendos de los figurines y también aprovecharon, como acto de cumpleaños, renovar el encabezado y destacar la vigencia de la murga: “2000 – 2021”.

Soñadores de Villa Pueyrredón

Que este carnaval tan distinto nos sirva para darnos el tiempo de dejar lindos nuestros espacios”, cuenta María Paula, que tiene casi media vida dentro de la murga: “Tengo 36 años y estoy acá hace dos décadas; cuando era chica, durante un asalto (así se denominaban antes a los bailes) con pibes del barrio, me invitaron y me encantó”.

Alrededor del mural, desde un “balconcito” del tanque, se desprenden varias tiras de banderines con el tricolor de los Soñadores, que rodean además el playón de cemento lindero, donde se hacen los ensayos. Los baldosones en forma de damero permiten mantener la distancia social.

Acá podemos hacer ensayos con 15 personas, alternados por las baldosas. Antes de entrar se anotan en una planilla, los sanitizamos con una máquina de alcohol en gel y les pedimos mediante una declaración que nos aclaren si estuvieron junto a un caso confirmado de coronavirus. Es un protocolo, nos tuvimos que aggiornar a esto, porque la pandemia obliga a esta nueva normalidad. Hasta que no nos vacunemos todos, las cosas van a ser así”, agrega Caco.

En esta línea, Walter “El Rasca”, otro referente, comenta: “La murga es un sentimiento, una sucesión de cosas lindas que te van pasando. De lejos muchos piensan que un murguero es un desquiciado, pero acá somos una familia que se mantuvo muy unida para atravesar estos tiempos duros de la pandemia”.

Mientras la tarde cae y baja el sol, los Soñadores hacen una transición que va de culminar las últimas pinceladas a preparar los bombos y parlantes para el ensayo de cumpleaños, que se transmitió vía streaming y que se puede ver desde su cuenta oficial de Youtube.

La murga se habituó rápido a esta modalidad, tanto que grabó su segundo disco. “Lo hicimos de un tirón en la sala de ensayo, hicimos un CD con 14 temas, de casi 50 minutos de duración”, nos resume Caco.

El 15 de febrero los músicos y cantores de la murga hicieron una grabación en “El Parque Estudio”, en el barrio de Villa del Parque. Se puede ver también en la cuenta oficial del Gobierno porteño “Carnaval en los Barrios”, creada para los festejos alternativos.

El trabajo incluye una entrada, una crítica, una despedida y muchas canciones”, dice Caco. Agrega que el video incluye un aplauso de toda la murga en dedicatoria a los trabajadores de la salud, en particular de centros de salud locales como el Hospital Pirovano (Coghlna) o el Tornú (Parque Chas), que “hacen que todos los días los argentinos puedan vivir mejor”.

Durante la mañana del 20 de febrero, la ministra de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires, María Migliore, visitó Villa Pueyrredón para participar de distintas actividades. Una de ellas fue un acto en la Parroquia Corazón de Jesús, donde los Soñadores fueron protagonistas.

Fue un encuentro donde la ministra se puso en contacto con el trabajo que hicimos el año pasado con las ollas populares. Junto a la parroquia, y la ayuda y donaciones de muchas personas, pudimos dar un plato de comida a quienes más lo necesitaban. En su momento llegó a ser la actividad principal de los Soñadores”, cuentan.

María Paula, integrante de la murga desde sus comienzos y de profesión trabajadora social, menciona: “Me enorgullece integrar una murga que puso tanto esfuerzo en un momento tan difícil, haciendo posible que muchas familias del barrio y alrededores tengan acceso a alimentos en momentos donde muchos perdieron el trabajo o incluso perdieron familiares por la pandemia”.

El Rasca al respecto concluye: “Le buscamos la vuelta como murga ante la pandemia y trabajamos en lo social. Hicimos ollas, dimos comida para gente en situación de calle, a vecinos que la pasaban mal. Nos involucramos tanto que la acción social se convirtió en un carnaval en sí mismo, como cuando llega el sábado a la tarde esperás atento con tu traje la llegada del micro para ir al corso. Con esa misma energía los integrantes de los Soñadores nos pusimos a trabajar para quienes más sufrieron por la pandemia”.