Espacio Cultural El Patio en Villa Pueyrredón, “una resistencia amorosa”

En una antigua casa de la Calle Obispo San Alberto funciona el Espacio Cultural El Patio, con talleres y encuentros de música y baile en vivo. Es un lugar “con amor para dar a quienes vienen y en ese camino queremos seguir creciendo”, a decir de sus creadores.

Por Juan Manuel Castro

Calidez e inspiración. Desde su reciente apertura, el Centro Cultural El Patio de Villa Pueyrredón abre las puertas para ofrecer su grilla de talleres y enseñanzas, pero también se presenta ante la barriada como un lugar de encuentro, de la mano de sus noches de música y baile en vivo, condimentadas con rica comida casera y aire de camaradería.

Este es un proyecto independiente y autogestivo, coordinado entre el músico, educador y vecino Ezequiel Robbe y la trabajadora social y milonguera Sandra Carpineto.

Espacio Culrural El Patio
A metros del tránsito ruidoso de la avenida Nazca está el inconfundible muro enladrillado de la calle Obispo San Alberto. Al otro lado de la puerta negra asoma el primer vistazo a la casa centenaria de techos altos de las que ya no hay, su jardín perfumado por una lavanda anchísima que tienta a llevarse un gajo, su patio con guirnaldas y mesas que se quedan a un costado cuando la concurrencia es amplia y se arma el bailongo; la sensación de que uno llegó a casa y puede disfrutar de lo bueno y la compañía.

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Parte de esa armonía tiene que ver con el espíritu de El Patio, cuyo nombre va directo a la idea de ronda, de comunidad, de espacio común. “Este es un lugarcito de resistencia, no desde emociones negativas sino de una resistencia amorosa; acá se alberga desde lo contenedor, desde el convocar a las personas”, explica Ezequiel.

Del mismo modo, Sandra agrega que en cada encuentro en vivo “lo que se genera es un empujoncito para la sensibilidad”, desde la emoción de escuchar y bailar un tango notable, degustar una comida rica, encontrarse por primera vez con quienes se han de compartir muchas risas y momentos entrañables.

Este es el presente de una idea que empezó a germinar hace tiempo en la cabeza de Ezequiel. “Hace unos 20 años doy clases de guitarra y otros instrumentos de cuerda en distintos espacios culturales de la Ciudad y el conurbano. En el último tiempo, se me ocurrió gestar un proyecto propio en el sitio donde vivo, pensar una propuesta articulada vinculada a la cultura, a través de un espacio cálido y ameno para estar”.

Espacio Culrural El Patio
Así, pasó de ser visitante a jugar de local con una propuesta artística en el hogar. “Con ayuda de un amigo, en 2019 puse la casa de cabeza de tantas reformas. La veía apagada, quería los colores que tiene hoy, que transmita calidez y comodidad. Aparte hubo arreglos estructurales. Ese año lo termino con mil ideas que se me caían de la cabeza, todo por hacer. Ese año empezaron unas primeras clases de canto, piano, inglés, reiki, yoga, guitarra”.

Incluso, en el verano de 2020, realizó dos jornadas de música y baile en vivo en el patio, antecedente de las movidas actuales. “Eran mis primeros pasos coordinando mi propio proyecto, pero en eso llegó la pandemia y hubo que guardarse. Renegué al principio del Zoom y esas herramientas virtuales, pero terminé pasando los talleres a lo online”.

Con los primeros deshielos del aislamiento y las restricciones, Ezequiel y Sandra entraron en contacto y el proyecto pasó a ser un plan común: “Nos fusionamos”.

Ella trabajó en distintos dispositivos de asistencia social que incluían propuestas como talleres de radio y murga. Asimismo, al ser oriunda de la zona oeste del conurbano se ha encargado de organizar bailes y milongas en distintos espacios bonaerenses. De ahí su experiencia para afirmar que “la cultura es un proceso social” y que “tiene que ver con la creación de las personas y su vínculo con sus semejantes”.

“Solo no vas a ningún lado, se trata de construir vínculos que arman redes que son el sostén comunitario”, afirma.

Con esa idea fuerza se puede rastrear la mística y el trabajo en El Patio. Por un lado, desde los talleres al elaborar una propuesta articulada, donde lo musical tiene gran peso y se ramifica en otras expresiones como el baile y el yoga.

El Patio
De este modo, en el presente el centro cultural ofrece clases de guitarra, charango, ukelele, lenguaje musical e iniciación musical, a cargo de Ezequiel. También hay clases de canto para niños, adolescentes y adultos. Se suma una propuesta de iniciación musical a través del canto, para niños a partir de los cinco años. Estas últimas, con distintas profesoras. Desde lo musical, se suman clases de piano y también de bandoneón.

Luego, como en los inicios, se cuenta con distintas propuestas de yoga: pre natal, para infancias, “yoga suave”, para quienes tienen lesiones o movilidad reducida.

A tono con la mística del lugar, también se pueden disfrutar clases para aprender a bailar tango. “Se trata de poner el cuerpo y eso cuesta mucho. Está el cliché de quien dice que tiene dos piernas izquierdas o no sabe cómo es el abrazo. Es un proceso”, dice Sandra.

Asimismo, bajo esta premisa de “construir vínculos” es que los encuentros de música y baile en vivo de El Patio han generado la suficiente sinergia – a través de gratos momentos y el boca en boca – que se han dado cita vecinos, habitúes y distintas figuras destacadas del dos por cuatro local. Entre ellas, Natacha Poberaj, Pablo Banchero, Julio Duplaá y Cucuza Castiello.

Para sumar mística, el centro cultural tiene una banda que la juega de local. Se trata de Los Disidentes y está integrada por Ezequiel (guitarra), Germán Claudio González (guitarra), Diego Braconi (bandoneón) y Javier Lavergata (violín y voz). Así, endulzan las noches de encuentro con un repertorio variado que va del tango orillero a los nuevos sonidos del presente, siempre con arreglos delicados y sesudos.

Del mismo modo, el centro cultural fue una de las sedes de la sexta edición del festival de tango independiente de Urchasdonía (Villa Urquiza, Parque Chas, Villa Pueyrredón, Agronomía), organizado por milongas y fuerzas vivas de los cuatro barrios.

Espacio Culrural El Patio
El sábado 19 de noviembre El Patio ofreció el espectáculo “Tango en camiseta”. “Con pantuflas y remera blanca nos pusimos a tocar en la vereda con Los Disidentes. Agotamos los choris que teníamos en la parrilla y tuvimos que ir de raje a buscar más. Fue una jornada hermosa con un montón de gente que se acercó acá por primera vez”, evoca Ezequiel.

“Se vivió un clima de barriada, de comunidad. Fue lindo conectar con el festival que ya está instalado y ver las cosas con común de la propuesta de este centro cultural. Este es un lugar con amor para dar a quienes vienen y en ese camino queremos seguir creciendo”, concluye Sandra.


Obispo San Alberto 2872, entre Terrada y Nazca

Instagram: @elpatiocc

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