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Proyecto para convertir la casona de Francisco Beiró en un centro cultural

Casona de Francisco Beiró
Logo El Barrio PueyrredónLa organización “Basta de Demoler”, asociaciones vecinales, la Comuna 11 y legisladores radicales buscan evitar la demolición de la que fuera la casa de Francisco Beiró ubicada en la esquina de José Cantilo y Marcos Paz, en Villa Devoto. El inmueble fue comprado hace una década por un desarrollador privado.

Por Mateo Lazcano

Un grupo de vecinos de Villa Devoto, la organización “Basta de Demoler”, y legisladores radicales, impulsan que la casona que fuera de propiedad de Francisco Beiró, destacado dirigente de la UCR en la política nacional y con vida activa en el barrio, se convierta en un centro cultural. El proyecto propone la declaración de utilidad pública y posterior expropiación de la vivienda ubicada en la esquina de José Cantilo y Marcos Paz. Actualmente pertenece a desarrolladores inmobiliarios.

Una de las avenidas principales de Devoto lleva su nombre, al igual que la estación del ferrocarril Urquiza en Agronomía. “La iniciativa surgió de dos patrimonialistas de Basta de Demoler, que constantemente arrobaban en redes sociales a los legisladores de la Unión Cívica Radical”, explica Carlos Blanco, de dicha organización. El centenario partido político posee un fuerte vínculo con Beiró.

La presión en pos de recuperar la propiedad de Beiró tuvo efecto, y el proyecto de Ley 1961/2020, ingresó a finales de agosto a la Legislatura porteña. El mismo está firmado por Juan Nosiglia, Ariel Álvarez, María Gorbea, Marcelo Guouman, Leandro Halperín, Martín Ocampo, Manuela Thourte, María Patricia Vischi y Diego Weck, nucleados en Juntos por el Cambio.

El texto, que ingresó a la Comisión de Cultura, señala que “son muchos los vecinos que permanentemente consultan qué hacer para rescatar del deterioro extremo y la posible desaparición de este monumento de la Comuna 11, que presenta un importantísimo valor arquitectónico y cultural para el barrio de Villa Devoto”. Con esto coincide Blanco, quien detalla que el lugar “está invisibilizado y semiabandonado, en una suerte de autodestrucción ante el descuido y el vandalismo”.

La propiedad fue vendida por las nietas del histórico dirigente hace poco más de una década. “El comprador es una inmobiliaria conocida de la zona de Devoto, por lo que no es difícil pensar que está especulando en que la misma se destruya para poder construir allí, en una figura que se llama ruina inducida”. La casona está catalogada con “nivel de protección estructural”, de acuerdo a la Ley 2.858 sancionada por la Legislatura porteña en septiembre de 2008.

El proyecto de los legisladores radicales prevé que se declare de utilidad pública y sujeto a expropiación este inmueble, para luego destinarlo a la Dirección Nacional de Museos, un organismo dependiente del Ministerio de Cultura. El objetivo es crear el “Museo y Centro Cultural de la Democracia Francisco Beiró”, donde se realizarían “actividades artísticas y culturales y de extensión de la Comuna 11”.

El proyecto prevé que allí se puedan llevar a cabo reuniones de la propia Junta Comunal. Además, tiene previsto llevar a cabo la restauración y puesta en valor de la totalidad de la fachada, su entorno y las áreas internas.

“La historia de este inmueble y la de quienes residieron en él, justifica la expropiación que este proyecto solicita”, agrega el proyecto, que tiene como antecedentes otros dos similares presentados en la Legislatura en 2011 y 2016. Con una gran diferencia política: a diferencia de ese entonces, hoy el radicalismo conforma la alianza gobernante y pertenece al bloque oficialista, que tiene mayoría en el cuerpo.

“Que lo haya tomado la militancia radical es bueno, porque va a obligar en el escenario electoral que se viene a los demás partidos a tomar posición”, señala al respecto Carlos Bianco.

Sobre la figura de Francisco Beiró

Francisco Beiró nació en Rosario del Tala, provincia de Entre Ríos, en 1876. En su juventud se radicó en Buenos Aires. Se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires y militó políticamente en la Unión Cívica Radical.

Formó parte de la Comisión Municipal designada por el presidente Hipólito Yrigoyen en su primer mandato. Impulsó medidas trascendentales para Villa Devoto y barrios aledaños, como el empedrado de calles y la instalación de alumbrado público. También fue presidente del Consejo Escolar N° 17 y de la Comisión de Protección a la Niñez.

En 1920 participó de la creación de un equipo de fútbol del barrio que se llamó “Studebacker”, un año más tarde rebautizado como Sportivo Devoto. En 1930 se fusionó con Estudiantes (club fundado en 1898 en Palermo) que pasó a denominarse Estudiantes de Devoto (actualmente Estudiantes de Buenos Aires). Su hijo Ángel fue el primer presidente de la unión de estos dos clubes.

En la plana nacional, representó al distrito capitalino como Diputado Nacional entre 1918 y 1922 y presidió la Convención Nacional y el Comité Nacional de la Unión Cívica Radical. En las elecciones presidenciales de 1928, integró el binomio presidencial que le dio el segundo mandato a Yrigoyen. No pudo asumir la Vicepresidencia, la muerte lo sorprendió a los 51 años el 22 de julio de 1928.

“Se dijo que se distinguía por su honradez y cuando falleció su único bien era su casa de la calle José Luis Cantilo y Marcos Paz, con dos hipotecas” (del libro Club Atlético Estudiantes, más de un siglo de vida y de milagros).