Triste final para la escuelita de softbol del Polideportivo Sarmiento en Saavedra

Escuelita de Softbol de Parque Sarmiento
El grupo de profesores que organizó la escuelita gratuita de softbol denuncia las trabas por parte del Gobierno de la Ciudad para disponer del espacio en el polideportivo de Saavedra. Las últimas idas y vueltas hicieron que tomaran la drástica decisión de suspender la actividad. Cada día quedan menos lugares en la ciudad para la enseñanza de este deporte a pesar de que la Selección Argentina es la última campeona Mundial (Praga, 2019) y Panamericana (Lima, 2019)

Por Mateo Lazcano

Otra opción, de las pocas que quedaban vigentes, para la formación deportiva gratuita en la Ciudad de Buenos Aires, acaba de finalizar. Se trata de la escuelita de softbol del Parque Sarmiento, a cargo de Flavio González, un profesor que practica el deporte desde su adolescencia y que inició el proyecto hace cinco años.

Las últimas idas y vueltas entre el Gobierno porteño y la Asociación de Softbol, que implicaron la expulsión de los organizadores de la cancha (luego desmentida), forzaron que sus impulsores decidieran abrirse.

El conflicto en el Parque Sarmiento no es nuevo, viene desde el tiempo más duro de la pandemia. En noviembre del año pasado, se dispuso la reapertura del polideportivo, aunque con limitaciones. Si bien muchas de las actividades regresaron, no ocurrió lo mismo con la la cancha de softbol, que se mantuvo cerrada con candado durante todo el verano. Pese a los pedidos vía redes sociales, no hubo respuesta desde la Subsecretaría de Deportes, a cargo de la administración del parque.

Esta situación llevó al estado de abandono del espacio, con el césped muy alto y caños rotos que lo inundaban. En abril con la segunda ola de covid volvió a cerrarse el parque hasta el mes de junio, ocasión en la que se permitió el uso de la cancha de softbol. Se retomó la dinámica que tenía hace años con competencias amateurs durante los fines de semana y la escuelita para niños y niñas de lunes a viernes.

El último 16 de noviembre, un comunicado sorprendió a la comunidad que practica este deporte en el Parque Sarmiento. La Asociación de Softbol de Buenos Aires (ASBA) informó que el Gobierno porteño había decidido “suspender todas las actividades futuras” en la canchita de softbol, una de las pocas públicas de la Ciudad.

El argumento esgrimido fue confuso. De acuerdo a la versión del área de Deportes porteño, retransmitida por la ASBA, la decisión se tomó por las reiteradas peleas a golpes de puño y conductas antideportivas durante los duelos de fin de semana.

“Fue un planteo realmente insólito, no es válido lo que dicen. Si vamos por caso a las canchas de fútbol, encontrás cada fin de semana empujones y peleas y nunca se plantea cerrar las canchas de Sebastián Battaglia” indica Flavio González, encargado de la escuelita de Softbol. Cabe mencionar que el sector de fútbol 5 (denominado SB5) está concesionado al actual DT de Boca Juniors.

Para Flavio González una solución hubiera sido separar al hipotético grupo que tenía conductas violentas y mantener la actividad. El profesor también pone en la mira la actitud de la Asociación de Softbol. Cuestionó que optó por aceptar “las imposiciones” del Gobierno porteño, que tiene la facultad de decidir sobre el predio, y prometer un “nuevo lugar” para 2022.

Sin embargo, la presión ejercida vía redes sociales durante las primeras jornadas, forzó a que el área de Deportes del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta aclarara que la escuelita podía seguir funcionando, circunscribiendo la sanción a los deportistas amateurs que competián los fines de semana.

No obstante, el tironeo y la tensa relación con las autoridades de la federación por su postura en este conflicto llevó a Flavio a tomar la decisión de terminar con esta propuesta de escuelita gratuita, que en sus inicios la desarrollaba en el ex Circuito KDT. “No han dado una explicación clara de lo sucedido ni tenemos garantía que no vuelvan con otra resolución contraria”, explica Flavio, quien destaca el “dolor” que le causó la decisión.

“Esto era algo completamente ad honorem, solo con el deseo de que la enseñanza del softbol no muera como se está muriendo en Buenos Aires”, argumenta. El profesor asegura que los padres y madres de sus alumnos comprendieron la decisión, pero lamenta que se pierda una de las pocas oportunidades de practicar el deporte de manera gratuita.

“Muchos se mudaron a Vélez, que tiene softbol, o se volcaron a otras disciplinas durante el tiempo que habíamos estado impedidos de volver. Habíamos llegado a ser treinta y pico, participando de competencias, con una muy linda recepción en el grupo. En este retorno, éramos unos 15″.

Y explica que “hace unos años presente un proyecto en la Asociación de Softbol de Buenos Aires para buscar colegios donde los profesores de educación física les gustará este deporte, he ir con materiales y jugadores o entrenadores que les enseñará y plantará la semilla. Porque los clubes de Capital como el Club Ciudad de Buenos Aires, San Lorenzo, Comunicaciones, Huracán, Deportivo Español y otros dejaron de tener softbol”.

“Lamentablemente – dice – se acrecienta esa mirada sobre el Parque Sarmiento que ya se impuso en el KDT”, en relación al crecimiento de los sectores concesionados (privatizados) donde se puede entrenar pagando una tarifa y los otrora abiertos, ahora están cerrados o con limitaciones. “¿Qué buscan hacer con la cancha?”, se interroga Flavio. Una pregunta hasta ahora sin respuesta.