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“Viva el tango, viva Urchasdonía”: murales y música inauguraron el festival de “cuatro barrios, un solo corazón”

Urchasdonía
Por quinto año consecutivo artistas y vecinos organizan el Festival de Tango independiente Urchasdonía (Villa Urquiza, Parque Chas, Villa Pueyrredón, Agronomía). “Imagínate la emoción de volver a lo presencial, después de tantas dudas, de tanta tristeza por la salud de la gente querida”, dijo a este medio Hernán “Cucuza” Castiello, ícono del tango contemporáneo, vecino y uno de los organizadores de esta propuesta.

Por Juan Manuel Castro

La quinta edición del festival de tango independiente de Urchasdonía (Villa Urquiza, Parque Chas, Villa Pueyrredón, Agronomía) se extenderá durante todo el fin de semana largo. Se inició este viernes al mediodía con una “procesión tanguera” donde músicos y vecinos visitaron las esquinas donde se pintaron murales de ediciones anteriores y además inauguraron la nueva pieza de arte correspondiente a 2021, frente a la Plaza Jamaica en Parque Chas.

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Desde 2017 este evento, que cuenta con varias sedes y decenas de artistas en escena, es realizado por integrantes de “El Tango Vuelve al Barrio” (Bar El Faro) y “La Milonga del Morán” (Club Morán), con la participación del Centro Cultural El Laberinto de Chas y los clubes Comunicaciones y Agronomía Central. Suman el apoyo de Mecenazgo, programa del Ministerio de Cultura porteño, y de vecinos en forma particular.


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“Viva el tango, viva Urchasdonía”, se escuchó durante la marcha por las calles de los “cuatro barrios, un solo corazón”. Todo comenzó cerca de las 11 de la mañana en Monroe y Burela. En esta primera posta se revisitó el mural inaugurado en 2019, basando en un diseño del humorista gráfico Tute.

Pese al sol abrasador, un grupo de vecinos de edades diversas se hizo presente para cantar unos primeros tangos a metros del muro ferroviario del tren Mitre. Al frente iba el ícono del tango contemporáneo y vecino, Hernán “Cucuza” Castiello junto a Marcelo Lavergata, de “La Milonga del Morán”.

Urchasdonía
El primero llevaba un bafle miniatura atado a un carrito de compras, mientras que su compañero tenía anudada al cuello – a lo Superman – una bandera con un coracón rojo, el logo de Urchasdonía. Con sencillez e inventiva encontraron la forma de llevar adelante esta primera experiencia de procesión.

En diálogo con este medio, “Cucuza” dijo: “Nos gusta hacer tango en esta zona de los cuatro barrios. Imagínate la emoción de volver a lo presencial, después de tantas dudas, de tanta tristeza por la salud de la gente querida, la incertidumbre. Esta jornada hoy es única porque es un regreso. Mucha gente veterana acá nos está acompañando, que es la que más sufrió”.

Más tarde marcharon hacia la siguiente posta, en av. De los Constituyentes y Mosconi, sobre una de las plazas secas del viaducto. En noviembre de 2017 se pintó el mural de la primera edición. Allí se les unió el guitarrista Dipi Kvitko, con quien “Cucuza” interpretó “Alma en pena”.

Urchasdonia
En el camino, este medio habló con Carlos, un vecino de Villa Devoto de ocho décadas que baila tango en Morán y desde hace varias ediciones acompaña las actividades del festival: “Es espectacular esto de Urchasdonía. Es muy lindo y por eso vine hoy a caminar. Es gente muy apreciable, me encanta estar con ellos en las actividades que programan”.

En la marcha también hablamos con Lidia, una vecina jubilada de Parque Chas que empezó hace pocos años a bailar tango. Fue así como dio con los organizadores del festival: “Por suerte lo pudimos mantener todos estos años, es muy lindo venir a las actividades. Son super cuidados y educados, abiertos con la gente grande, amables y macanudos”.

La procesión continuó por la av. De los Constituyentes en un clima de alegría. Lejos de quejarse por el sol de mediodía, los vecinos charlaban entre sí y hasta saludaban a los peatones o a los trabajadores de los comercios. Cada tanto algún auto pasaba y tocaba bocina en gesto de apoyo. El clima comunitario estaba presente y era muy agradable ser parte de ese contingente.

En todo momento los organizadores repartían vasos con agua mineral a los participantes de la procesión y folletos con la programación completa del festival a quienes pasaban a su lado.

De hecho, “Cucuzza” entró a varios supermercados a promocionar el festival y saludar a los clientes. En un momento se les ocurrió la idea de que podían jugar al número 5 en la quiniela para probar suerte, pero las agencias que vieron estaban cerradas.

A poco de llegar a la tercera posta, pasaron por la av. De los Constituyentes y Navarro. Allí “Cucuza” hizo una pausa y señaló que en uno de los edificios vivió Eduardo Pareja, un célebre bailarín de tango, a quien homenajearon en la tercera edición (2019) de Urchasdonía.

Urchasdonía
Pocos metros más de trayecto y llegaron a la esquina de de la av. De los Constituyentes y Beiró, sobre la ochava del Club Arquitectura. Allí en 2018 se pintó un mural basado en un diseño del historietista Max Aguirre.

A un costado de la pieza artística, “Cucuza” entonó algunos tangos como “Pa que bailen los muchachos” con la compañía del bandoneonista y vecino Lucas Pantarotto, quien abrió el bloque en esta posta interpretando de forma individual el tema “La Rayuela”.

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En este tramo, Marcelo Lavergata de “La Milonga del Morán” repasó los orígenes del festival: “Un grupo de personas que hacíamos tango en la zona dijimos por qué no armar algo grande para celebrar las movidas del tango local, sacar el tango a la calle, mostrar lo que pasa en estos barrios netamente tangueros”.

Pasadas las 12.30 la “procesión tanguera” emprendió sus últimas tres cuadras rumbo a la Plaza Jamaica, ubicada en Estocolmo, Burela y Moscú. Este espacio verde de forma triangular aloja una biblioteca al paso, postas aeróbicas y una gran extensión verde pese a ser de limitadas dimensiones. Es un espacio silencioso y tranquilo, donde había varios vecinos con reposeras y sillas a la espera de la llegada del contingente. En el muro de un inmueble lindero se pintó el mural correspondiente a la edición 2021, ya que la del año pasado se celebró de forma virtual por los cuidados sanitarios de la pandemia.

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En esta oportunidad la obra de arte se compone por un corazón rojo – símbolo de Urchasdonía – que fue dibujado con el contorno de los cuatro barrios del festival. Se incluyó una caricatura del icónico personaje de historietas argentinas Piantadino, creado por el célebre autor y vecino de Parque Chas Adolfo Mazzone (1914-2001), también creador de Capicúa y Afanancio.

Su nieta, Romina Mazzone, es una de las organizadoras del festival desde hace años y se encargó de pintar este mural. En diálogo con este medio contó: “Mi abuelo tenía este personaje y era del barrio. Fue una manera de homenajearlo”. Sobre la presencia de los vecinos en el festival, acotó: “Es hermoso, es el quinto año que lo hacemos. El año pasado seguimos de forma virtual. Siempre tuvimos el apoyo de la gente y eso está buenísimo”.

En una de las esquinas de la plaza, con vista hacia el mural, “Cucuza” estacionó su carrito con parlante y en compañía del guitarrista Nicolás Trono habló de la alegría que le produce “romper la inercia y volver a abrazarnos” mediante la realización del festival.

Interpretó “Barrio viejo” y “Un boliche”, para luego entonar “Fueron tres años” a dúo con el vecino y cantor Roberto Oneto. Con musicalización de Mariano Romero, a su lado bailó varios temas la pareja integrada por Marcelo Lavergata y Lucila Bardach, creadores de la Milonga del Morán y parte del grupo impulsor de Urchasdonía. Los vecinos de las casas frente a la plaza salieron a la puerta a saludar y “Cucuza” les agradeció “la buena onda, como dicen los jóvenes, por bancar la música y el mural”.

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El tema que cerró la “procesión” fue el famoso tango “El conventillo”, interpretado antaño por Edmundo Rivero. “Nací en un conventillo de la calle Olavarría (La Boca)”, introdujo Cucuza y lo cerró con una variación que fue aplaudida por el público: “Nací en un conventillo de la calle Urchasdonía”.

Luego, las decenas de personas que se fueron sumando en cada una de las postas se tomaron una foto al pie del flamante mural. En chiste y al hablar de una “procesión” hicieron un saludo religioso invocando “el tango, la milonga, El Faro y el Morán”.

El festival se extenderá durante todo el fin de semana largo con distintas actividades tangueras y hasta un homenaje a Diego Maradona en el Club Comunicaciones. El gran cierre será el lunes 22 de noviembre desde las cinco de la tarde en las puertas del Centro Cultural Laberinto de Chas (Victorica 2642).